Fundació Catalunya Europa RE-CITY

Combatir las desigualdades a la ciudad: 3a Sesión de formación para Ayuntamientos

Durante varias décadas, la desigualdad ha aumentado en todo el mundo, especialmente en las principales áreas urbanas. Durante la Tercera Sesión de las jornadas de formación, se habló de la red de conocimiento que se ha impulsado desde Re-City para hacer frente a este reto multidisciplinar entre los diferentes actores que tienen voz.

Desde el Observatorio en Sostenibilidad Social, se han establecido una serie de indicadores para medir la desigualdad, sus determinantes y sus consecuencias para poder hacer un diagnóstico de la desigualdad en las áreas urbanas. Desde Re-City, con la participación de los municipios del AMB, se ha incentivado la ampliación de los datos disponibles a escala local.

La evolución de la desigualdad económica durante los últimos cincuenta años se ha visto determinada por dos cambios muy notorios: el cambio tecnológico (ligado con las tecnologías de la información, la comunicación, la robotización y la automatización) y el proceso de globalización económica. El impacto de estos procesos sobre la desigualdad se ha podido ver incrementado o contrarrestado por la actuación de las políticas públicas.

El análisis de los datos que se recogen en los municipios es de gran importancia para realizar políticas informadas, por ejemplo, la utilización de los datos fiscales de los habitantes de las ciudades para obtener información sobre las características económicas de la población permite ajustar la provisión de servicios públicos para que sea más equitativa.

A continuación, se sucedieron diferentes intervenciones de los representantes de los ayuntamientos invitados, que fueron exponiendo sus ideas y sus soluciones ante el reto de la desigualdad en el que se encuentran comprometidos.

Una de las ideas principales proviene del Ayuntamiento de Sant Feliu de Llobregat, localidad donde se implementa, desde el año 2012, la tarifación social [1]. Se observó como las guarderías municipales y las escuelas de música públicas tenían un perfil socioeconómico de asistentes muy determinado. El resultado fue una remodelación de los servicios administrativos, de las funciones de los trabajadores del ayuntamiento e incluso de la tipología de puestos de trabajo necesarios, para lograr un cambio de paradigma y ofrecer servicios equitativos a los ciudadanos. Así pues, este nuevo modelo (la tarifación social), fue trasladado a la ciudadanía a través de un plan de comunicación específico.

Desde Sant Vicenç dels Horts, se discutieron las iniciativas que se llevan a cabo desde su ayuntamiento para tomar decisiones informadas. Desde 1998, está en marcha una mesa (llamada Consejo Económico y por el Empleo), con empresas, agentes sociales y el propio ayuntamiento con el objetivo de recopilar datos, que son contrastadas con las opiniones y necesidades de los empresarios locales para ajustar la oferta educativa a las demandas del municipio, creando así políticas activas de mercado de trabajo. Desde el ayuntamiento se han puesto en marcha nuevas iniciativas de Formación Profesional, respondiendo a las necesidades de la localidad. Además, también presentó un proyecto, incentivado mediante recursos propios, dirigido a incrementar el empleo de mujeres mayores de 30 años [2]. Una empresa que se llevó a cabo gracias al análisis de los datos del municipio.

Mediante la intervención del Ayuntamiento de Viladecans, se vio como realmente hay una necesidad para poder analizar los datos de las que disponen para incentivar el trabajo transversal entre las distintas áreas del consistorio. A finales del año 2015, coincidiendo con el fin del mandato, se llevó a cabo un barómetro de inclusión social, que sirvió para marcar cuáles debían ser las líneas de actuación prioritarias desde el Ayuntamiento. Uno de los principales puntos fuertes de la ciudad es el diálogo constante con los trabajadores sociales de base, lo que ha permitido la detección de ciertas políticas que no estaban funcionando, para sustituirlas por otras más efectivas. Finalmente también se ha incorporado un proyecto financiado con fondos europeos, el VilaWatt [3], que tiene como objetivo principal reducir la pobreza energética.

En cuanto al Ayuntamiento de Sant Adrià de Besòs, el representante comenzó constatando que hay una carencia de indicadores locales y la posibilidad de disponer de más datos al municipio ayudaría a crear nuevas estrategias para poner fin a las dificultades de una parte de su población.

Desde la perspectiva de Gavà, una reflexión sobre los impactos y los efectos de las administraciones es indispensable, ya que los ayuntamientos tienen la percepción que se ven abocados a hacer políticas y actuaciones reactivas. Sant Boi de Llobregat continuó desde esta perspectiva explicando que los ayuntamientos tienen una posición reactiva ante las decisiones de otras instancias y niveles administrativos. Hizo patente, el representante del ayuntamiento, que actualmente no disponen de datos suficientes para muchos ámbitos, tarea que dificulta en gran medida, la labor que hacen desde los ayuntamientos.

Para concluir con las intervenciones, desde el Ayuntamiento del Prat de Llobregat se enfatizaron los problemas relacionados con la vivienda, más concretamente, la falta de la vivienda social. Es imprescindible, pues, la actuación desde el ámbito nacional para la creación de una política social de alquiler con tarificación social.

Guillem Espriu, coordinador de Políticas Sociales de la AMB, concluyó el encuentro enfatizando que la desigualdad es muy compleja y se tiende a simplificar. Hay una necesidad vigente de obtener más datos para guiar las políticas públicas, una iniciativa que la AMB está impulsando a través de alianzas con diferentes actores. Hay que detectar, en todo momento, las especificidades de cada caso para evitar reproducir iniciativas y acciones, adaptándolas a cada contexto concreto, buscando siempre un equilibrio institucional horizontal.

La desigualdad se ha medido principalmente en el ámbito estatal, pero las ciudades tienden a ser más desiguales que los países. Según la OCDE, la desigualdad es más alta dentro de las grandes ciudades, con grandes disparidades en los ingresos de un área de una ciudad a otra. Las consecuencias de las desigualdades son visibles en el ámbito metropolitano, a través de la segregación de los barrios y la expansión incontrolada del territorio que constituye una metrópolis. Hay espacio, por tanto, para mejorar el análisis de la desigualdad a escala metropolitana, y éste es el objetivo de la colaboración entre la red Metrópolis y la FCE. Durante el año 2019 se están co-organizando tres seminarios web sobre desigualdad y se ha iniciado la recopilación de datos sobre desigualdades por miembros de la asociación.

[1] https://www.santfeliu.cat/go.faces?xmid=24261

[2] http://www.santvicencactiu.cat/ocupacio/politiques-actives/valorat

[3] http://www.viladecans.cat/es/vilawatt